Mueso del Foie Gras

Muchos relacionamos el foie gras, hígado graso de oca, con Francia, ya que se trata de una délicatesse común en la cocina esas tierras. Pero la verdad es que el foie gras se conocía desde el antiguo Egipto.

La prueba está en un relieve hallado en una tumba egipcia de hace más de 4,500 años. Este muestra una persona alimentando ocas con higos. ¿Cómo que higos? ¿no les daban maíz? se preguntarán ustedes. No, pues en Egipto no había maíz. Las ocas emigraban a las costas del Nilo, y los nativos observaron cómo estas aves almacenaban grasa para no morir de frío ni hambre en su camino de regreso.

El foie gras era igualmente popular entre las comunidades judías del éxodo, como sustituto al cerdo, que su religión prohibía consumir. No se sabe a ciencia cierta si lo inventaron ellos o los egipcios. De ahí las teorías lo aparecen el varios sitios, pero de lo que estamos seguros es de que se popularizó en Grecia y más adelante en Roma, donde un, digamos chef, de esa época, Marcus Apicius, perfeccionó la receta. Lo que él hizo fue sumergir el hígado hipertrofiado del ave en leche con miel. A esto se le llamó iecur ficatum.